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Sobre mí

Cómo pasé de querer ser anestesista a despertar a las conciencias...

La historia

Holu, holuuu. Soy Pablo César Monteiro, alias el Negro, Médico de profesión, maestro de Un Curso de Milagros por vocación, esposo de Angie y papá de Feli y Ami.

Mi camino no fue lineal. Fue caótico, místico y muy real. Te lo cuento.

Entre dos mundos

Nací en Buenos Aires, en Parque Chacabuco. El más chico de tres hermanos.

Mi infancia fue la calle, la pelota hasta las diez de la noche, la libertad. Pero también fue el Club Gimnasia y Esgrima, donde conocí familias con mucha guita y realidades totalmente distintas a la mía.

Aprendí a moverme entre mundos desde chico. Eso me sirvió mucho después.

La soledad

A los 10 años, mi familia atravesó una etapa jodida: drogas, quilombos personales. Mis viejos vivían en tensión constante.

Yo quedé solo.

Había días en los que escribía cartas diciendo que no quería vivir más. Pero también miraba las estrellas y sentía una nostalgia rara, profunda, de un lugar que no podía nombrar.

Como si mi verdadero hogar estuviera en otro lado.

Hoy lo sé: era mi Ser llamándome amorosamente.

Básquet y medicina

A los 13 todo cambió. Mi hermano se fue a Estados Unidos, mi viejo prosperó, empezamos a viajar.

Mi refugio fue el básquet. Jugué en la Selección de Capital, casi llego a profesional. El deporte fue mi cable a tierra.

En la escuela era un desastre. Repetí cuarto año. Pero algo en mí sabía que el conocimiento me apasionaba.

A los 21 dejé el básquet y me metí en Medicina. Me enamoré de la carrera.

Ataques de pánico y depresión

A los 25, mis viejos se separaron. Ahí me caí de nuevo.

Ataques de pánico. Taquicardias. Miedo a morirme. Comencé por primera vez terapia dos veces por semana durante años.

Me fui a vivir solo y toqué fondo: dormía todo el día, aumenté 20 kilos, tomaba casi una botella de vino por noche. Lloraba solo.

Ese fue el año más oscuro de mi vida.

Pero salí. De a poco: volví a estudiar, retomé el deporte, bajé de peso. Me recibí de médico.

El día que elegí ser Feliz

Entré a cirugía general. El ambiente era pesado: maltrato, autoritarismo, violencia emocional.

Renuncié.

Uno de los jefes me preguntó:

—¿Por qué te vas? Bancátela unos años…

Le dije:

"Mi objetivo en la vida es ser feliz. Si para ser feliz no tengo que ser médico, voy a ser feliz igual."

Me miró y me dijo:

—Con ese objetivo te va a ir bárbaro.

Ese día confirmé que no iba a traicionarme nunca más.

Angie y Un Curso de Milagros

En febrero de 2016, en un retiro de Enric Corbera, una voz interior me decía todos los días:

"Habla con esa chica."

La chica era Angie.

Un día me animé. Me temblaba todo. Le dije: "No nos conocemos, pero siento que tengo que hablar con vos".

Cuando ella se fue, les dije a esos seres que me guiaban: "Listo, ya está, no me pidan más nada".

Y la voz me respondió:

"Era eso. No te podemos decir qué va a pasar, pero sí te podemos decir que vas a tener una vida maravillosa."

Un mes después nos enamoramos. Desde entonces, nuestra vida ha sido una aventura espiritual impresionante: viajes, experiencias místicas, miles de conversaciones profundas, y sobre todo, amor y descubrir realmente qué significa la pareja consciente.

Angie me regaló mi primer ejemplar de Un Curso de Milagros en mayo de 2016.

Ese libro había sido de su mamá.

Ese libro transformó mi vida.

Paternidad, duelos y propósito

El camino del servicio

Tuvimos dos hijos: Felicitas y Ami Baltazar (nacido en casa, en un parto hermoso y poderoso).

Ser papá me transformó y me desafió.

Entre 2021 y 2022 viví otra etapa durísima: en agosto de 2021 murió mi papá de un día para el otro. Cuatro meses después, el 2 de enero de 2022, murió mi mamá.

Ese dolor también fue camino. También fue enseñanza.

Hoy

Hoy sé quién soy y qué vine a hacer.

Vine a despertar conciencia. A ser canal de la paz de Dios.
A transformar vidas a través de Un Curso de Milagros y el liderazgo consciente.
A unir espiritualidad, ciencia y corazón.

Vine a servir.

Mi camino no fue lineal. Caí, me levanté, caí de nuevo, volví a levantarme.

Porque si hay algo que me define, es esto:

Soy determinado en mis sueños. Y los cumplo. Siempre.

Cada crisis fue una evolución hacia una versión más auténtica de mí.

Y mi misión es acompañarte a que vos también encuentres la tuya.

Bienvenido/a. 🤍

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